Chuck Palahniuk, la prosa perturbada

Chuck Palahniuk, la prosa perturbada

Allá por el año 1988, un desanimado y joven periodista que se había graduado en la Escuela de Periodismo de la Universidad de Oregon en 1986 deja de trabajar definitivamente en los medios de comunicación para incorporarse como mecánico de vehículos diésel en la compañía Freightliner, oficio en el que pasará sus días arreglando camiones y escribiendo manuales de mecánica. Durante sus años de actividad como comunicador, había participado en la emisora de radio local KLCC de Eugene, Oregon, dependiente del National Public Radio, en calidad de becario durante los últimos semestres de sus estudios y, posteriormente, se trasladó a Portland, la capital del estado, para trabajar en un diario local y terminar, solo dos años después de su graduación, aceptando el trabajo en la empresa de camiones. No volverá a ser partícipe de la actividad mediática hasta haberse convertido en un escritor de best sellers y haber puesto su nombre en el imaginario colectivo de la narrativa de ficción contemporánea: Chuck Palahniuk.

En paralelo, Palahniuk era un habitual voluntario de diversos servicios para personas sin recursos y enfermos terminales. Sin embargo, al verse afectado por el fallecimiento de un paciente con el que le unía un fuerte vínculo, abandonó su vocación de ayudar a los demás. Persona con una especial sensibilidad y un aguzado sentido del humor, vivió su infancia en una casa móvil hasta el divorcio de sus padres cuando tenía catorce años, entonces pasaría largas temporadas en el rancho de los abuelos maternos. Nunca llegaría a conocer a sus ascendientes paternos, puesto que, según manifestó en una entrevista a The Independent, su abuelo asesinó a su abuela de un disparo con motivo una discusión sobre el coste de una máquina de coser y, después de registrar la casa en busca de más víctimas, terminó pegándose un tiro. El padre de Chuck, que tenía tres años en ese momento, lo viviría todo escondido debajo de una cama. Respecto a este suceso, añadirá que algunos miembros de su familia le comentaron que su abuelo no era una persona violenta, sino que fue un arrebato provocado por un golpe de un brazo de grúa que había recibido en la cabeza. Todas estas experiencias fueron interiorizadas por el joven Chuck y, ya de adulto, le sirvieron de inspiración para futuras sus novelas y relatos.

En este sentido, fue especialmente enriquecido por su pertenencia a la Cacophony Society, una «red de espíritus libres reunidos por el azar en la búsqueda de experiencias más allá de los límites sociales» creada por miembros del extinto Suicide Club de San Francisco. La sociedad, de la que Palahniuk es uno de los miembros más activos, utiliza técnicas dadaístas, situacionistas y está especialmente influenciada por movimientos culturales al margen del mainstream —uno de sus fundamentos centrales está directamente inspirado en la película de Andrei Tarkovsky Stalker (1979)—; además, constituye una de las grandes musas del autor, el cual toma muchas de las actividades, anécdotas y vivencias de la misma para sus obras.

Pero el paso definitivo para convertirse en escritor lo dará ya entrado en los treinta. Palahniuk participará en un taller de narrativa de ficción impartido por el gurú de la escritura minimalista y de la escritura peligrosa Tom Spanbauer. El resultado físico de su asistencia fue la publicación del relato Negative Reinforcement, aparecido en la desaparecida revista Modern Short Stories en agosto de 1990 y que supone la primera obra del autor publicada. Posteriormente, en octubre de ese mismo año, también impresa en Modern Short Stories, aparecerá su segunda historia, The Love Theme of Sybil and William.

En estos primeros ejemplos, se hace patente no solo el irónico sentido del humor del escritor, sino su interés por plasmar las relaciones de forma cruda y, en ocasiones, extrema, sin los filtros de la convención. El lenguaje directo —llegando a usar el habitual modo de contar las cosas de otros medios de expresión populares como el cine, la radio o el periodismo—, a veces descarnado, se adorna de descripciones minimalistas en las que toma motivos de la cultura popular, en la mayoría de los casos rayando la ridiculización de los mismos, un avance de los recursos que empleará en sus obras más reconocidas.

Sumada a estas particulares huellas estilísticas, Chuck Palahniuk es un escritor prolífico que suele tender a reciclar historias para reescribirlas y adaptarlas de sus relatos a sus novelas o directamente traspasarlas. Este es el caso de su primer intento de novela If You Life Here, You’d Be Home Already, un rechazado manuscrito de setecientas páginas que escribió cuando asistía al taller de Spanbauer y del cual extrajo algunos pasajes que utilizó en otras obras publicadas.

Tras este fallido intento, Palahniuk no cejó en su empeño y completó un segundo manuscrito llamado Manifiesto que fue igualmente rechazado por los editores debido a su tono oscuro y perturbador, aunque empezó a cosechar cierto reconocimiento. Sin embargo, tres años después de la publicación de su primera novela editada El club de la lucha (1996), que se convertiría a la postre en su catapulta a la fama y en su obra más reconocida y exitosa, este segundo manuscrito acabó editado como Monstruos invisibles (1999). Apuesta arriesgada de Gerry Howard, ya que El club de la lucha resultaba aún más incómoda e inquietante que su predecesora, cuya presión fue fundamental para la publicación de la novela. El lanzamiento consiguió unas fantásticas críticas y cosechó varios premios, pero, aún así, estuvo poco tiempo a la venta. No obstante, la historia consiguió llegar a Hollywood y fue finalmente adaptada con gran fidelidad por el realizador David Fincher, contando en su reparto con estrellas como Brad Pitt, Edward Norton y Helena Bonham Carter. El club de la lucha (1999) se pegó un gran batacazo en la taquilla, pero con el tiempo se convertiría en una obra de culto que situará el foco de nuevo en la obra de Palahniuk. A partir de ahí, el fenómeno se extendería gracias, sobre todo, a la ayuda de internet, colocando al autor a la cabeza de los novelistas con una mayor comunidad de admiradores de toda la red. La página web, autodenominada por los propios seguidores como ‘The Cult’ (La secta), se ha convertido en un gran sitio de encuentro y de actividad en torno a la figura y obra de Chuck Palahniuk.

 

 

Al rebufo del filme, ese mismo año se editaron Superviviente (1999) y una versión revisada de Monstruos invisibles. En cuanto a lo personal, su padre, Fred Palahniuk, moriría asesinado junto a su pareja en un cruento suceso. El asesinato tuvo lugar a manos del exnovio de esta, que había jurado desde prisión que acabaría con la vida de ella y que al salir fue en su busca, encontrando a la pareja y disparándoles a sangre fría. Posteriormente, arrastraría los cuerpos hacia una cabaña y le prendería fuego. En 2001, el autor de los hechos sería hallado culpable de asesinato en primer grado y sentenciado a muerte. Se cree que a raíz de este suceso, Palahniuk se pondría a trabajar en Nana (2002) para sobrellevar el trauma de haber ayudado a la sentencia.

El tardío triunfo de la película y su impulso al libro le sirvió al autor para obtener la libertad creativa de la que solo disponen los escritores de best sellers, particularidad que fue decisiva para la salida de su cuarta novela: Asfixia (2001).

En este trabajo, que rápidamente se situó entre los superventas del New York Times —la primera vez que una de sus novelas conseguiría entrar en esta prestigiosa lista—, se puede apreciar el Palahniuk más puro, con una trama que recorre la existencia de personajes marginales y que mezcla conductas antisociales con adicciones. De minimalista factura, el lenguaje es directo y, en ocasiones, sórdido, abusando de motivos de la cultura popular y las leyendas urbanas. Años más tarde, el relato sería adaptado al cine, Asfixia (2008) de forma casi independiente, aunque contaba con el soporte de la Fox, por Clark Gregg con un resultado bastante más tibio que el conseguido por El club de la lucha.

 

 

Como ya hemos comentado antes, Nana vería la luz en 2002 en circunstancias personales muy excepcionales. En este texto, Palahniuk vuelca sus experiencias respecto al poder y, en particular, el privilegio de decidir el destino de los demás.

Al año siguiente, el escritor se vio envuelto en una polémica respecto a una grabación que reveló en su página web en la que criticaba abiertamente a la periodista Karen Valby respecto a una entrevista en la que comentó off the record detalles íntimos sobre su pareja y sus temores a que la misma hiciera pública su homosexualidad. Finalmente, la entrevista vio la luz en Entertaiment Weekly sin hacer mención a ninguno de los detalles sobre la sexualidad del autor. Palahniuk pidió disculpas y se retiró la grabación de la web, pero fue duramente criticado por tratar ocultar su condición sexual. Por otro lado, se estrenaría Postcards from the Future: The Chuck Palahniuk Documentary (2003), un documento audiovisual producido por un grupo de seguidores. En esta obra, se trata de recoger las impresiones de una conferencia literaria de tres días en torno a la figura de Palahniuk que tuvo lugar en Edinboro, Pennsylvania.

 

 

A finales de ese mismo año, saldría a la venta Diario: una novela (2003), una, como no podía ser menos, descarnada historia que gira alrededor de las reflexiones de una camarera de hotel que aspiraba a convertirse en artista cuyo marido se encuentra en coma tras intentar suicidarse. En paralelo, también presentaba Fugitives and Refugees (2003), una especie de guía que recoge experiencias personales y nos enseña sus actividades favoritas en Portland, Oregon. En la gira de promoción de ambos libros, Chuck Palahniuk comenzó a realizar lecturas de Guts, un relato corto que formaría parte de su siguiente novela Fantasmas (2005) y en el que se detalla gráficamente escenas de masturbación extrema. Estas lecturas pasaron a formar parte de la leyenda del autor, debido a que, aparentemente, provocan una serie de desmayos en la audiencia. Una costumbre que parece haberse establecido en todas las lecturas en las que Chuck Palahniuk participó y que se atribuye a una respuesta irónica por parte de sus fans. La revista Playboy publicó la historia en marzo de 2004, pero rechazó publicar un segundo relato que el propio Palahniuk les había ofrecido debido a que lo encontraron demasiado perturbador.

Estos incidentes no hicieron otra cosa que magnificar las ventas del escritor y acrecentar su popularidad. La siguiente novela, Rant: La vida de un asesino (2007), nos presenta al personaje principal tras su fallecimiento en forma de retales. Con aficiones extremas, como la de ser mordido por todo tipo de animales y ser adicto al veneno de las arañas, y envuelto en el mundo de las carreras de choque, la novela hace una reflexión velada sobre la muerte.

A partir de entonces, quedará al margen de polémicas. Palahniuk se centrará sobre todo en la literatura desde todos los frentes —ya sea como autor, editor, profesor o simplemente promoviendo la lectura—, a participar en las actividades de la Cacophony Society y a tener una más que buena relación con sus seguidores.

En paralelo con la participación semanal en un taller de escritura junto con sus amigas Lidia Yuknavitch, Monica Drake, Chelsea Cain y Suzy Vitello, a las que ha ayudado de una forma u otra a editar sus creaciones, continuará escribiendo un bestseller tras otro hasta la fecha de hoy en una relación de casi a libro superventas publicado por año. En 2008, saldrá a la luz Snuff (2008), una novela que ahonda en lo más truculento del porno profesional. A este texto le sigue Pigmeo (2009), un nuevo relato sobre terrorismo en el que el protagonista padece un problema de erecciones descontroladas. Un año después publicará Al desnudo (2010), historia en la que pasa de personajes marginales de sus anteriores trabajos a, por contra, destripar la sórdida intimidad de una actriz de Hollywood y su entorno. Reseñar que en esta obra Palahniuk utiliza recursos narrativos propios del lenguaje cinematográfico y hace gala de unos conocimientos profundos de la época dorada de la industria cinematográfica. La última novela publicada en español es Condenada (2011), donde ironiza sobre un variopinto grupo de pecadores perdidos en un más que peculiar infierno. Tres trabajos más serán publicados en los años posteriores: Invisible Monsters Remix (2012), Doomed (2013) y Beautiful You (2014). Para 2015 se ha anunciado la edición de Make Something Up y Fight Club 2, esta última en formato de novela gráfica que servirá de secuela a su obra más famosa.

Sin dar señales de agotamiento creativo, desde su irrupción en el panorama literario contemporáneo, Chuck Palahniuk se ha convertido en el máximo exponente de la escritura minimalista y ha configurado un sólido sello propio que ha servido de inspiración a toda una nueva generación de escritores al margen del mainstream, siendo, a menudo, criticado por no realizar modificaciones estilísticas de una historia a otra. Gran admirador del trabajo de Tom Spanbauer y Gordon Lish, al que considera su mentor, ha confesado que escribe cada capítulo de sus novelas como si fueran relatos cortos y que lo que más le satisface del acto de creación narrativa es la investigación exhaustiva, la cual considera motor de sus trabajos. La calle es su mayor fuente de inspiración y es conocido por introducir personajes reales en sus historias que ha conocido en el transcurso de conversaciones cotidianas. Y es que su éxito, dejando a un lado polémicas y la crudeza de su prosa, radica, precisamente, en la perturbadora sensación de realidad que rezuma de sus sorprendentes obras.