Troma, cuatro décadas de serie Z

La compañía fundada por Lloyd Kaufman y Michael Herz ha producido, adquirido y distribuido más de mil títulos independientes desde su creación en 1974.

Troma, 40 años de serie Z

Han pasado ya más de cuatro décadas desde que dos jóvenes alumnos de la Universidad de Yale, Lloyd Kaufman y Michael Herz, se atrevieran a crear su propia compañía de cine independiente inspirada en las películas de terror de los años cincuenta: Troma Entertainment. En todos esos años de existencia, la compañía se ha consolidado como un referente en la producción de cintas de bajo presupuesto y consideradas de serie Z —con una calidad muy inferior a las calificadas como serie B y C—, donde se exalta el surrealismo, la violencia y el sexo explícito a través de una puesta en escena ocasionalmente ridícula y con excesos de gore.

Con el fin de ahorrar gastos de producción, las películas de Troma suelen reutilizar las mismas localizaciones, actores y escenas, lo que se ha convertido en uno de los sellos de la empresa. Además, las producciones suelen encontrarse muy por debajo de los estándares de calidad de la industria cinematográfica, no solo respecto a la financiación de los proyectos, sino que sufren de todo tipo de carencias dramáticas, errores de rácord y edición, actuaciones no profesionales, nula dirección artística y ausencia de fotografía.

A pesar de esto, Troma ha conseguido sobrevivir dentro del negocio con un espíritu de independencia y una libertad creativa incuestionable y ha servido en muchos casos para dar a conocer a figuras actuales de la gran pantalla. Este es el caso de Carmen Electra, Billy Bob Thornton, Vanna White, Kevin Costner, J. J. Abrams, Samuel L. Jackson, Marisa Tomei o, incluso, Oliver Stone entre otros. Troma es, actualmente, la más longeva productora de cine independiente de los Estados Unidos.

Comienzos de Troma

Los primeros pasos de Kaufman y Herz en el mundo del cine fueron producciones cómicas con un alto contenido de sexo explícito, participando de la dirección, en el guión y la producción de las mismas. Filmes como Squeeze Play! (1979) o ¡Viva la juerga! (1983) son algunos de los ejemplos más destacados de sus inicios. Al mismo tiempo, Troma proporcionó soporte para varios proyectos, como la película de Louis Malle Mi cena con André (1981), en la que Kaufman fue el productor ejecutivo.

Troma y El vengador tóxico

Aunque la presencia de Troma en el panorama audiovisual independiente de Nueva York iba en aumento, no será hasta la aparición de la primera entrega de su saga más reconocible cuando alcanzará una verdadera posición dentro de la cultura popular alternativa norteamericana. El vengador tóxico(1984) irrumpirá en la escena diez años después de la fundación de Troma para convertirse en el gran, se podría decir, blockbuster del sello.

Las aventuras de este peculiar superhéroe de comedia negra creado por Kaufman no solo constituirán el primer taquillazo de Troma, sino que, además, dará fruto a una serie de secuelas igualmente exitosas, a una serie de dibujos animados y hasta un musical estrenado en 2008 con música del teclista de la banda de rock Bon Jovi, David Bryan . No es de extrañar, pues, que Toxie se haya convertido en la mascota de la productora de Kaufman y Herz.

Dificultades económicas de Troma

Por contra, si bien el siguiente título de Troma, Mutantes en la universidad(1986), también cosecharía bastantes buenos números —llegando a ser el producto VHS más vendido por la productora en su momento—, mantenerse en salas compitiendo con las películas de Hollywood reportaría serios problemas de financiación para la subsistencia de la empresa.

La primera evidencia de esas dificultades se constató con el estreno de Troma’s War (1988). Esta crítica velada a la carrera armamentística de la gestión de Ronald Reagan fue un rotundo fracaso que no pudo ser reflotado por dos secuelas de su mayor éxito, El vengador tóxico 2 (1989) y El vengador tóxico 3 (1989), y por el nuevo intento en el género de la comedia negra de superhéroes con Sgt. Kabukiman N. Y. P. D. (1990).

Finalmente, la productora tuvo que cambiar su estrategia y aferrarse a su naturaleza independiente. A partir de entonces, la mayoría de los estrenos de los proyectos de Kaufman y Herz pasaría directamente al mercado del vídeo doméstico, primero en VHS y, más tarde, en los nuevos formatos digitales, o se organizarían visionados en pequeñas salas, universidades, círculos alternativos o cines independientes.

Troma en los años 1990

Con esta nueva perspectiva, Kaufman dirigió tres nuevos proyectos distribuidos en salas independientes: Tromeo and Juliet (1996), Terror Firmer(1999) y la cuarta entrega de la saga de Toxie, El vengador tóxico 4 (2000). El primer filme es una parodia de la obra de Shakespeare con todos los motivos de Troma y el segundo es un slasher bastante mediocre.

Por otro lado, Troma aumentará su actividad como soporte y distribuidora de películas independientes durante la década, a pesar de las limitaciones económicas de la firma. El mismo Lloyd Kaufman aparece en muchas películas de terror de bajo presupuesto. De esta actividad como difusora de la cultura cinematográfica y alternativa nació en 1999 el gratuito TromaDance Film Festival, que se realizaba en sus comienzos en Park City y Salt Lake City, Utah, en paralelo a la celebración del Sundance Film Festival. Posteriormente, el festival pasaría a organizarse en Nueva Jersey y, actualmente, Nueva York.

Troma en la actualidad

Corriendo el nuevo milenio, la actividad de la productora se diversificó, apostando fuertemente por el merchandising y, sobre todo, por los formatos digitales, creando distintas alianzas con las principales plataformas de gestión de contenidos. De esta manera, por ejemplo, desde agosto de 2012 se puede disfrutar de muchos de sus títulos en su canal oficial de Youtube (TromaMovies), ya sea de forma gratuita o en régimen de alquiler. Asimismo, también se puede acceder a gran parte de su catálogo en las plataformas iTunes, Amazon o Hulu.

En abril de 2010, Lloyd Kaufman confirmó que se está trabajando en un remake de El vengador tóxico con calificación PG-13. Ese mismo año vio a la luz la versión moderna de El día de la madre (1980) protagonizada por Rebecca De Mornay y dirigida por Darren Lynn Bousman. Por otro lado, Kaufman ha comentado en varias ocasiones que está negociando para realizar un refrito de Mutantes en la universidad (1986).

De cuestionable aportación a la cinematografía como arte, el mérito de Troma reside en su capacidad de adaptarse a los diferentes cambios en la industria de manera natural y sin perder su esencia independiente, razón por la cual ha sobrevivido durante cuatro décadas. No obstante, los trabajos de Kaufman y Herz se han convertido con el tiempo en la referencia para diversos colectivos alternativos en todo el territorio estadounidense más allá del séptimo arte. Numerosos grupos de rockpunk o psychobilly, entre otros estilos, han utilizado la iconografía de Troma para vídeos y canciones; se han escrito libros, cómics, obras de teatro y musicales basados en sus historias —el propio Lloyd Kaufman ha publicado varios libros—; y se ha llegado hasta reivindicar premios para Troma en prestigiosos festivales internacionales como el de Cannes. Al margen de la serie Z, el estilo Troma se ha hecho un muy meritorio pequeño hueco en la cultura de masas.